domingo, 28 de junio de 2015

El Castillo de Alháquime



Castillo de Alháquime se sitúa en el punto culminante del casco urbano de Torre Alháquime, el cual se emplaza sobre un cerro redondeado en la ribera del Guadalporcún, a sólo unos cuatro kilómetros de Olvera.

Tradicionalmente se relaciona su origen con el poblado militar romano de Castra Gemina, pero no parece que Torre Alháquime existiera como tal hasta la época musulmana. Torre Alháquime era Bury al-Hakim o Bury Ibn Hakim, asentamiento de la célebre familia rondeña, procedente de Sevilla, de los banu l-Hakim, desde el siglo XI, que terminó por configurarse como hisn de frontera. Dicha familia sevillana llegó a Ronda con sus parientes los banu Abbad, quienes se establecieron en Zahara (Sajrat Abbad). Ibn al- Hakim de Ronda fue el poderoso visir de la corte granadina de Muhammad III (r. 1302- 1309) y a él se debe la organización de la Cancillería de Granada (Diwan al-Insa’), de la que fue su arraez. Además, fue maestro y predecesor de Ibn al-Yayyab, quien a su vez lo fue de Ibn al-Jatib, el cual también ocupó el cargo de arraez de la Cancillería y conoció la personalidad y obra de Ibn alHakim, según pone de manifiesto en su propia obra. 


Castillo de Torre Alhaquime. Interior

En 1327, la conquista cristiana de Olvera provocó la huida de sus habitantes, que buscan refugio en Ronda. Sin embargo, Torre Alháquime fue recuperada por los ejércitos nazaríes sólo seis años más tarde. A principios del siglo XV fue tomada efímeramente de nuevo, junto a Zahara, por los cristianos, permaneciendo durante unas décadas bajo control de la familia Ribera, titulares del Adelantamiento de Andalucía. Fue definitivamente conquistada por el marqués de Cádiz hacia el año 1485, volviendo entonces a formar parte del señorío de los Ribera (aquí nació Nicolás de Ribera “El Viejo”, hijo del capitán Alonso de Ribera y Valdivieso, que fue alcaide de la fortaleza hasta que, extinguida la línea masculina del linaje, quedó integrada en los estados del ducado de Alcalá de los Gazules y, más tarde, en los de la Casa de Medinaceli. 

El castillo de Alháquime es una construcción de planta irregular y disposición general oblonga, tendente a la forma cuadrangular. De él se conservan parte de los muros (muchos de ellos muy modificados, ya que el castillo albergó el cementerio de la población y esta función utilitaria sin duda ha provocado múltiples cambios y reconstrucciones modernas) y algunas torres, además de una puerta (hoy existe una segunda entrada, pero seguramente se abrió en época moderna). Se llega a él desde la plaza, subiendo las escaleras que conducen a la puerta, de acceso directo bajo arco de medio punto. Tras ella, unas estrechas escaleras se doblan en recodo hacia la derecha, pero ya dentro del recinto, no pudiéndose calificar de puerta en recodo stricto sensu. Junto a ella, al norte, se sitúa la única torre semicircular del recinto, siendo las demás de planta cuadrada. Ésta es una característica que comparte con otros castillos de época califal, como el de Priego de Córdoba. No se ha conservado ningún vestigio de la distribución interna del recinto. El aparejo es de mampostería enripiada, técnica que parece haberse seguido utilizando en las reconstrucciones. 

Por todas las características citadas, podemos hablar de una fortificación datable en la época califal (siglos X y XI), basándonos exclusivamente en su estudio formal y constructivo, a falta de datos documentales y/o procedentes de intervenciones arqueológicas. De ser así, estaríamos hablando de la fortificación de mayor antigüedad subsistente en la Sierra de Cádiz. 


Su estado de conservación es mediocre. En la mayor parte de su perímetro, las casas del pueblo se adosan directamente a la muralla, aprovechando sus muros, e incluso se colocan antenas de televisión sobre ellos. En el interior del recinto, que ya albergó el cementerio de Torre Alháquime, hoy trasladado a las afueras, se ha habilitado recientemente un parque. Se han desarrollado trabajos de consolidación en el sector Sur, así como los ya culminados de la puerta, que han permitido mejorar el acceso al lugar. Tiene la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC).

Torres del castillo de Alháquime, semicilíndrica y prismática, recientemente restauradas.


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